Así habló Zaratustra, pt. 2

Hoy iniciamos la lectura del prólogo.

Guión

 Antes que nada, la traducción que voy a usar es la de Andrés Sánchez Pascual de Alianza Editorial. Sánchez Pascual es muy reconocido por sus traducciones del alemán al español y ésta no es una excepción.
Bueno, si Así habló Zaratustra fuera una película, la sinopsis que leeríamos en la cartelera sería algo así como: “Profeta baja de la montaña con una enseñanza sobre el superhombre. Nadie le hace caso. Agarra unos discípulos y en diversos escenarios va enseñándolos sus doctrinas sólo para abandonarlos al final”. Esto, en esencia, constituye el arco dramático de la obra. Sin embargo, el significado o el mensaje del drama es infinitamente más complejo.
Nietzsche empieza el libro con un prólogo seguido de 80 breves discursos y meditaciones sobre diversos temas repartidos entre cuatro capítulos. Como habíamos comentado, el libro está lleno de simbolismo, una buena parte del cual podemos interpretar bien si recordamos que lo que Nietzsche pretende en su texto es proporcionar un nuevo mito fundador para los hombres a futuro. Para ello, tiene que acabar con el actual que se basa en la Biblia y en La república de Platón. Recuerda que en la opinión de Nietzsche el cristianismo no es más que el platonismo para las masas. Sabemos que en la conquista los españoles construyeron iglesias sobre los pirámides y apropiaron la iconografía indígena para promulgar el cristianismo. Pues aquí Nietzsche hace lo mismo con el personaje de Jesús y las ideas de Platón, apropiándolos para forjar un nuevo mito más positivo y saludable. Lo vemos en la primera oración del prólogo. Dice: “Cuando Zaratustra tenía treinta años abandonó su patria y el lago de su patria y marchó a las montañas. Allí gozó de su espíritu y de su soledad, y durante diez años no se cansó de hacerlo”. Tanto Jesús como Zaratustra inician su labor profética a los 30 años de edad. Preparan sus respectivas misiones apartándose de la sociedad: Jesús al meterse en el desierto durante 40 días en los que sufre tentaciones de Satanás, y Zaratustra al ascender a la montaña donde pasa 10 años gozando de su espíritu. ¿Qué significa eso de gozar de su espíritu? Hoy en día uno se prepara al meterse en un doctorado y sufre unos 4 ó 5 años con las notas al pie y el aparato crítico. Nadie se forma gozando de su espíritu. Pues “espíritu” aquí traduce la palabra Geist, la cual connota la fuerza vital en general, algo que es más amplio que la mera razón discursiva. Zaratustra no estaba orando como Jesús en el desierto ni tampoco razonando, sino reposando en el Geist, en la fuerza de la propia naturaleza. No adquiría conocimiento sino que dejaba que se madurara su sabiduría y cobraba la energía necesaria para comunicarla.
Jesús es un dios convertido en hombre para salvar a los hombres; viene de arriba, de lo divino. Zaratustra también está en las alturas, pero del mundo natural, no de un cielo trascendente. Hace 10 años partió del valle y ascendió a la montaña, a las alturas del sol. Esto refleja la alegoría de la caverna en Platón, imagen que se repite en el hecho de que dormía en una caverna y salía cada día para saludar al sol. En Platón, el sol representa la Idea más excelsa, la del Bien, que se encuentra incluso más allá del ser, como si fuera un Dios. En nuestro libro, Zaratustra y el sol son pares. Nietzsche emplea la metáfora del sol no para dar cuenta de la sabiduría de su protagonista, sino como metáfora de la tarea que le espera a Zaratustra, la de compartir su sabiduría, como el sol comparte su luz. Dirigiéndose al sol, dice: “sin mí, mi águila y mi serpiente, tú te habrías hartado de tu luz y de este camino […] te liberamos de tu sobreabundancia y te bendecíamos por ello”. Como el sol, Zaratustra necesita a quien iluminar con su sabiduría, no como un deber, sino como una expresión natural de su ser. Para ello, y de la misma manera que el sol baja en el cielo para salir el día siguiente, Zaratustra tiene que descender de la montaña. Dice: “Yo, lo mismo que tú, tengo que hundirme en mi ocaso”. Esta última frase traduce la palabra “untergehen”, un concepto muy importante en Así habló Zaratustra. Sánchez Pascual lo explica muy bien en una nota al pie que cito aquí en su totalidad.

Dice: “Untergehen es una de las palabras-clave en la descripción de la figura de Zaratustra. Son tantos los matices condensados en esta sola palabra alemana, que necesariamente ha de perderse alguno en la traducción castellana. Untergehen es, en primer término, literalmente, “caminar (gehen) hacia abajo (unter)”. Zaratustra, en efecto, baja de la montaña. En segundo lugar es término usual para designar la “puesta del sol”, el “ocaso”. Y Zaratustra dice bien claro que quiere obrar como el sol al atardecer, esto es, “ponerse”. En tercer término, Untergehen y el sustantivo Untergang se usan con el significado de hundimiento, destrucción, decadencia. Así, el título de la obra famosa de Spengler es Der Untergang des Abendlandes (traducido por La decadencia de Occidente). También Zaratustra se hunde en su tarea y fracasa. Su tarea, dice varias veces, le destruye. Nosotros hemos adoptado, como término técnico castellano para traducir Untergehen el de “hundirse en su ocaso”, que nos parece conservar los tres sentidos”.

Como veremos más adelante en el prólogo, la contraparte del prefijo unter es el de über, como en übermensch o superhombre. La metafórica destrucción del sol al ponerse en la tarde resulta en su salida el día siguiente. Esta dinámica de descender y ascender la vamos a encontrar a lo largo del libro.
Entonces, Zaratustra desciende la montaña, pero antes de llegar a la ciudad ahí abajo para proclamar su enseñanza pasa, a la mitad del camino, por un bosque en el que se topa con un anciano, un ermitaño religioso. El escenario del encuentro es interesante, un bosque a mayor altura que la ciudad pero debajo de la montaña. Metafóricamente, el anciano que vive ahí representa el intento fallido de la humanidad de trascenderse, es decir, el cristianismo. El anciano reconoce a Zaratustra porque 10 atrás lo vio pasar llevando cenizas y ahora vuelve con fuego. Eso nos hace pensar en el fénix, que renace de sus cenizas. Zaratustra, como Nietzsche, empezó en la ciudad, pero a fin de cuentas no pudo con la cultura que le rodeaba. Nietzsche empezó como catedrático en la Universidad de Basel pero 10 años después renunció su posición, en buena parte por cuestiones de salud, pero también por la estrechez de la vida universitaria, el espíritu nacionalista de la época, y por la decadencia generalizada de su cultura. Nietzsche se había agotado o consumido, y llevando sus cenizas empezó una vida peripatética. A las alturas de 1883 se encontraba en la Engadina, parte de los Alpes suizos que están a 1,800 metros arriba del mar o, como Nietzsche comenta en una carta, a 1,800 metros arriba del bien y el mal. Fue aquí donde empezó Así habló Zaratustra, obra que consideraba su mayor regalo a la humanidad. El mismo Zaratustra le dice al anciano que va con los hombres allá abajo y les lleva un regalo. ¿Pero qué tipo de regalo es el fuego que el anciano dice que ve ahora en Zaratustra? De hecho, le pregunta si no teme los castigos que se imponen a los incendiarios.
En el último vídeo dije que este libro es el libro de superación personal más chingón jamás escrito. Pues, sería más preciso decir “superación cultural” en vez de “personal”. Como veremos en la siguiente sección, la enseñanza que va a impartir en el pueblo no es como una app que puedes cargar a tu cel para mejorar tu vida, ¡sino más bien un virus que pretende provocar la caída todo el sistema operativo! El fuego incendiario de Zaratustra es como semejante virus; hay que arrasar con la cultura decadente para que un nuevo crecimiento sea posible, el superhombre del futuro.
Hace años, el anciano pretendía algo similar, pero no llegó lejos y su amor por el hombre se convirtió en cinismo. Ahora sólo ama a Dios y trata de convencer a Zaratustra a permanecer en el bosque, pero no funciona. Bueno, en vez de darles algo, dice el anciano, “mejor que les quites alguna cosa y que la lleves a cuestas junto con ellos”, refiriéndose desde luego a Jesús cargándose de los pecados de la humanidad. “Y si quieres darles algo, no les des más que una limosna”. Zaratustra responde que no es lo suficientemente pobre para eso. Pobre no económicamente, sino espiritualmente. Es decir, el mal que padece el hombre requiere de una respuesta mucho más radical que una limosna.
Al final, el anciano habla de las canciones que canta a Dios y pregunta qué regalo les ha traído Zaratustra. Este responde: “¡Déjame irme aprisa, para que no os quite nada!” Lo que no quiere quitarle es la creencia en Dios que lo sostiene. Ya en camino nuevamente, Zaratustra dice a sí mismo “¿Será posible que no ha oído todavía nada de que Dios ha muerto?”.
A lo mejor pienses que entre las cosas que va a enseñar Zaratustra en el pueblo es la muerte de Dios. Pues no es así. Su enseñanza de hecho presupone la muerte de Dios. Si no has visto mis dos vídeos sobre este tema, la muerte de Dios no se refiere a una muerte física de algún ser, que en un momento hubo un ser divino que luego dejó de existir. Más bien es una diagnosis cultural. Ya no estamos en la Edad Media donde Dios impregnaba todo aspecto del entorno socio-cultural, sino en el siglo IXX donde la ciencia y la ética modernas pueden dar cuenta de la naturaleza o el valor de las cosas sino recurrir a Dios. Sin embargo, a pesar de la potencia de la razón humana, el hombre se siente descobijado en este nuevo mundo frío. Es como si el mundo hubiera perdido su sol o su horizonte, algo que ancle las perspectivas y que dé sentido a las cosas. Tras la muerte de Dios, es como si el mundo divagaba por arriba y por abajo, sin rumbo. En una palabra, el hombre es amenazado por el nihilismo. Es esa amenaza lo que hace 10 años Zaratustra sentía de forma muy profunda y es por eso que abandonó su patria para aislarse en las montañas. Tenía que apartarse de la enfermedad para recuperarse y volverse en agente de una cura. La cura es precisamente la enseñanza del superhombre. Prometeo regaló a los hombres el fuego de los dioses lo cual permitió que la civilización humana se desarrollara. Al final de esa civilización, Zaratustra viene con un nuevo regalo, una cura para una civilización decadente. El problema, como veremos en la siguiente sección, es que los recipientes de la cura, de la enseñanza del superhombre, no se dan cuenta del problema para el cual el superhombre es la solución. Como el anciano, no han oído que Dios ha muerto. Esto es lo que explica el fracaso que tendrá Zaratustra en el pueblo.
Dado que en la próxima sección vamos a ver la primera mención del superhombre, quisiera comentar algunas cosas sobre este término. Primero, como ya sabemos, el término en alemán es “übermensch”, lo cual tanto al inglés como a esta traducción castellana de Sánchez Pascual se ha traducido como superman y superhombre respectivamente. No es la mejor traducción, porque entre otras cosas connota a este superhéroe, sin embargo ya es tan común que lo vamos a seguir usando, pero con las siguientes aclaraciones. Como nos comenta Douglas Burnham, Nietzsche tenía en su posesión la traducción alemana de 1858 de los Ensayos de Ralph Waldo Emerson. Debido a los subrayos y las anotaciones hechos en los márgenes a lo largo de muchos años, sabemos que este libro fue muy importante para Nietzsche. Uno de los ensayos lleva como título “The Over-Soul” y se parece mucho a lo que Nietzsche quiere decir con übermensch. Unter, como en untergehen, significa ir por abajo, y über significa ir “over” o sobre. Una mejor traducción entonces sería sobre-hombre. En todo caso, sea superhombre o sobrehombre, el término übermensch connota no meramente un posicionamiento relativamente más arriba que otra cosa, sino un tránsito sobre esa cosa, como el sol en su trayecto sobre la tierra. Además, la palabra “mensch” en “übermensch” no distingue ningún género, de modo que incluso mejor sería decir sobre-humano. Como final, el übermensch no se refiere a un individuo o a un grupo de individuos, sino a la transformación del modo de existencia de la especie humana como tal.
Bueno, muchas cosas que tener en cuenta, pero al avanzar en el texto veremos cómo Nietzsche las ilustra en los discursos de Zaratustra.

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18 Comments

  1. Josefina Anchorena · 08/09/2016 Responder

    Hola Darin muy bueno muchas gracias!!!!👏👏👏👏
    Sds
    Josefina

  2. Rafael Ruales · 09/09/2016 Responder

    Estupenda clase Darin

  3. MARIANO SEBASTIÁN MORO · 09/09/2016 Responder

    Muy bueno! Gracias, esperando el próximo!

  4. Mariana · 09/09/2016 Responder

    Gracias Darin! y justo tengo esa versión del libro!!!

    Mariana

  5. Luis Toledo · 09/09/2016 Responder

    Felicitaciones, Muy bien explicado, didacticamente

  6. UGO · 09/09/2016 Responder

    EXCELENTES TUS CLASES… NO ME PIERDO UNA… GRACIAS POR DISPONER TAN GENEROSAMENTE DE TU TIEMPO Y DIFUNDIR IDEAS TAN VALIOSAS… UN ABRAZO

  7. Julian Vargas Fernandez · 10/09/2016 Responder

    Muy bien Darin!

    Eres muy bueno! hace ya dos años que estoy suscrito a tu canal y recibo las novedades de tus análisis. En esta ocacion me permito escribir por tercera vez en este espacio por que Zaratustra es la fecha un libro que cambio mi vida. Desde la admiración por el Filosofo que admito tener, como por la su mezcla entre literatura, poesía, narrativa y por supuesto filosofia, ademas de su poderoso mensaje de transmutacion al que conlleva luego su dramatismo que este implica. Esta vez haces un análisis maravilloso. Disfrute mucho tu videoanalisis. Ojala pronto este en opción de descarga para difundirlo como acotamiento en los centros escolares.

    Gracias por tus brillantes reflexiones y felicidades por tener esta fuerza en pro del pensamiento. Un abrazo Q:.H:.

    • Darin · 10/09/2016 Responder

      Hola Julian. Muchas gracias por tu lindo mensaje. Quizá sea más fácil descargar los vídeos desde mi canal de YouTube. Yo uso Mac y su navegador Safari. El sitio savefrom.net ofrece una extensión para descargar vídeos de YouTube. Los demás navegadores sus respectivas extensiones también. Ojalá logre hacerlo. Un abrazo desde Veracruz, México!

  8. GERSON · 10/09/2016 Responder

    Muy clara sus explicaciones amigo Darin, que bueno contar con estos vídeos tan interesantes para entender muchas situaciones de la vida. Gracias.

  9. Paulo Gualotuña · 11/09/2016 Responder

    Impresionante!! Tareas de titanes la de Nietze, la de transformar la cultura y la suya Maestro con estos vídeos. La metáfora de la enseñanza de Zaratustra es como un virus es muy precisa, lo que he visto en la filosofía y en sus vídeos los puedo confirmar en la vida real. Cuando leí a Nietze hace muchos años me habían dejado maravillado, aún que no lo comprendía con la estructura que usted nos ofrece, confirmó que las lecturas que tuve de Nietze fue como un virus, las ideas de bueno, malo, las valoraciones de las cosas, la religión, ideales, metas, etc nunca volvieron ser lo mismo…

    Gracias por los vídeos Maestro Darin

  10. angel · 11/09/2016 Responder

    felicitaciones!

  11. Alexander · 12/09/2016 Responder

    Un buen día, Darin. Nuevamente gracias por tu grandioso aporte. También valoro las traducciones de Andrés Sánchez Pascual. Empero, en la actualidad Tecnos ofrece las obras completas ¿las recomiendas?

  12. Rafael Ruales · 23/10/2016 Responder

    no soy Rafael soy su nieto

    no entiendo nadita de nada Darin
    as uno que explique las palabras nuevas para mi por favor

  13. Jorge Isaac · 11/11/2016 Responder

    Creo que el termino”Super hombre ”no es del todo desatinado puesto que en español ”hombre” se utiliza también como genérico, osea sinónimo de humanidad o humano.
    He empezado a leer el libro y estos vídeos son un excelente apoyo. Un abrazo amigo

  14. Amely · 22/12/2016 Responder

    Excelente me apasiona tanto escucharte… Aprendo mucho con cada video.

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