Proceso y realidad, pt. 7/7

Hoy terminamos nuestro examen de Proceso y realidad con una discusión del continuo extenso, las relaciones internas, y sus consecuencias para la naturaleza del espacio y el tiempo.

Donativos con tarjeta de crédito: https://ko-fi.com/lafondafilosofica
Donativos depósito bancario: Banorte; CLABE 072840008940049751; Darin Michael McNabb

Música de la intro: La canción se llama “Ambience Musettienne” del album Simply Musette de Alexa Sage.

Música de la outro: ZAPATEADITO OAXAQUEÑO II . Arodi Martinez S. https://www.youtube.com/watch?v=qIcnUTBSOfw

Guión

Prepárense. Hoy vamos a atravesar el espejo de Alicia. Si no entiendes esa referencia literaria, significa encontrarse en un mundo donde todo está raro o al revés: arriba es abajo, blanco es negro, etc.
La vez pasada vimos con cierto detalle el devenir de la entidad actual, el proceso que Whitehead llama concrescencia. Lo llama así porque pasa de un estado inicial de indeterminación para terminar como un objeto determinado y concreto. Integra las prehensiones o sensaciones de su mundo circundante en una satisfacción global con la cual su devenir llega a un fin y perece, convirtiéndose así en un objeto para futuros procesos de concrescencia.
El detalle muy importante que no tocamos la vez pasada es que todo este proceso no tiene lugar en el tiempo, sino que todas esas prehensiones e integraciones cerradas con una sensación de satisfacción se dan de golpe. Esto suena muy extraño ya que la misma palabra ‘proceso’ pareciera indicar la posibilidad de hablar de momentos de antes y después en el proceso. Sin embargo, para Whitehead, la entidad actual existe como algo ya concreto o determinado, o no. Nunca se podría identificar una entidad actual a la mitad de su desarrollo, como parcialmente desarrollada. ¿Por qué? En uno de los episodios anteriores, hablamos de la paradoja de Zenón, la cual afirma que el movimiento no puede darse porque para mover X distancia hay que mover primero la mitad de esa distancia, e igual la mitad de esa distancia, así ad infinitum. Cualquier fenómeno continuo se caracteriza por esa divisibilidad, lo cual impide el comienzo del proceso. Para evitar ese dilema, Whitehead afirma que el devenir no es un proceso continuo sino atómico. Como sabemos, ‘átomo’ significa aquello que no puede cortarse o dividirse, y así es, contraintuitivamente, el proceso del devenir. Es atómico, se da de golpe.
El problema es que concebimos el tiempo como algo objetivamente allá afuera, a priori, en el que las cosas suceden, como puntos sobre una línea recta, la línea del tiempo. Concebimos el espacio de igual manera, como un contenedor objetivo en el que las cosas pueden ubicarse y moverse. Así es cómo Newton concebía el espacio. Whitehead, sin embargo, pone esta idea de cabeza. En la siguiente cita, Whitehead menciona cosas como ‘el campo físico’ y ‘el continuo extenso’ que vamos a tratar con detalle más adelante, así que no vas a entender mucho ahorita. Lo que quiero es llegar al final donde pone a Newton de cabeza. Dice: “Según Newton, una porción de espacio no puede moverse. Hemos de preguntarnos cómo esta verdad, obvia desde el punto de vista de Newton, toma forma en la teoría orgánica. En vez de una región del espacio deberíamos considerar un fragmento del campo físico. Ese fragmento, que expresa una de las maneras en que el mundo actual contiene la potencialidad para una nueva creación, adquiere la unidad propia de una entidad actual. El campo físico queda, de esta manera, atomizado mediante divisiones definidas: se convierte en un ‘nexo’ de actualidades. Dicho quantum (esto es, cada división actual) del continuo extenso es la fase primaria de una criatura. El quantum está constituido por la totalidad de sus relaciones y no puede moverse. Tampoco la criatura puede tener aventuras externas, sino sólo la aventura interna del devenir. Su nacimiento es su final”.
¿Qué tal? Para Newton, el espacio es un infinito bloque que no se mueve, sino que las cosas se mueven en el espacio. Para Whitehead, lo que no se mueve son las cosas, bueno, las entidades actuales. Cuando leí eso por primera vez, no lo pude creer. Tuve que volver a leerlo dos o tres veces más para asegurarme que no lo había leído mal. Pero luego me di cuenta que tiene mucho sentido. Es que Whitehead está del lado de Leibniz en este asunto del espacio. Como habíamos comentado en otro vídeo, para los dos pensadores, el espacio no es algo absoluto sino relativo. ¿Relativo a qué? A las posiciones y relaciones entre cosas físicas; o sea, el espacio es un sistema de relaciones entre objetos. Esto nos hace algo de ruido ya que estamos tan acostumbrados al esquema newtoniano, sin embargo nos permite aún visualizar el espacio más o menos como siempre lo hemos hecho. Bueno, te quiero decir que en Whitehead el tema se pone más loco aun.
En esa cita que vimos, Whitehead dice que el quantum, o sea la entidad actual, “está constituido por la totalidad de sus relaciones”. La palabra clave ahí es ‘constituido’. Lo que la entidad actual llega a ser es una función de sus prehensiones de otras entidades en su entorno. Si alguna de esas prehensiones fuera distinta o que no se diera, la entidad actual en cuestión no sería lo que es, sería diferente. Ver las relaciones de esta manera es verlas como internas. Ahora, para cualquier relación, podemos hablar por un lado de las cosas relacionadas (o los relata), y por el otro, de la relación misma. Para Whitehead, la doctrina de las relaciones internas tiene implicaciones para estos dos lados. Dice: “Hay que recordar que de la misma manera que las relaciones modifican las naturalezas de los relata, de igual manera los relata modifican la naturaleza de la relación”. Ya hemos hablado del lado de los relata, es decir, que la totalidad de las relaciones que una entidad guarda constituye esa entidad, conforman su esencia. Sin esas relaciones, no sería lo que es. Por el otro lado, los relata influyen o modifican la misma relación que los une. Esta segunda característica de las relaciones internas tiene una consecuencia muy importante, a saber, que las relaciones siempre son individuales y no universales.
Eso sí suena muy extraño. Nos resulta extraño porque estamos acostumbrados a pensar en las relaciones como externas. Recordemos que para Whitehead las relaciones que guarda la entidad actual son prehensiones. Una prehensión conceptual, por ejemplo, es la prehensión o sensación de un objeto eterno en otra entidad en su entorno, digamos, el objeto eterno de la blancura. ¿Cómo se expresa eso en nuestro lenguaje? En términos de la forma gramatical de sujeto-predicado, la cual no es otra que una manifestación de la metafísica de sustancias, una sustancia que encierra propiedades. Entonces, cuando hablamos de relaciones, estamos hablando de esas cosas que normalmente llamamos propiedades o predicados. Para el sentido común y en general para la ciencia, esas relaciones tienen dos características: son externas y son universales. Por ejemplo, si soy soltero, si tengo el grado de doctor, si soy maestro, si soy velludo o tengo una panza, esas cualidades o relaciones se conciben como externas, es decir, si dejo de ser maestro o bajo de peso, no por eso me convierto en otra persona, es decir, su presencia o ausencia no son esenciales para quien soy. Me concibo como una sustancia en sentido aristotélico que adquiere y suelta cualidades sin que eso afecte mi ser básico. En ese sentido son contingentes, pero además, son universales en el sentido de que ser padre o ser maestro puede tener como relata cualquier individuo, no sólo yo.
En pocas palabras, decir que relaciones son externas significa que las cosas o los relata pueden separase de sus relaciones, que éstas no son esenciales para aquellas. En el caso de Whitehead, esto significaría que una entidad actual es esencialmente lo que es con independencia de su relación con otras entidades. Esta idea la rechaza por completo. La niega en buena parte porque no maneja una metafísica de cosas o substancias sino de procesos, de acontecimientos. La entidad actual no es una cosa aparte de sus prehensiones sino que es la suma de ellas. Como vimos en esa cita, la entidad actual “está constituida por la totalidad de sus relaciones”. Debido a ello, debido a que constituyen su esencia, las relaciones siempre son individuales y no universales.
Volviendo a nuestra discusión del espacio, en el esquema newtoniano, el espacio es externo e inamovible. Es un contenedor en el que los objetos son independientes de sus relaciones espaciotemporales. En un vídeo anterior, describí el mundo newtoniano-mecanicista como un juego de billar. Las bolas son las cosas y la mesa es su contenedor espacial. Las bolas pueden moverse con independencia a cualquier parte de la mesa – su ubicación es contingente. Y, correlativamente, cualquier punto del espacio de la mesa es universal en el sentido de que puede albergar cualquier bola.
El esquema de Whitehead no es así para nada. En vez de ser mecanicista, es organicista, o sea, las partes (las entidades actuales) están orgánicamente relacionadas con la totalidad (recuerda que la totalidad de relaciones la constituye). Aquí, las relaciones no son universales sino individuales, únicas con respecto a sus relata. He hablado de todo eso de las relaciones internas para llegar al siguiente punto. Si aplicamos esta idea de la individualización de las relaciones o los relata a la cuestión del espacio, es decir, a las relaciones espaciales, entonces tenemos la idea del espacio como una colección de sitios que son individuales a las cosas ubicadas en ellos. En este sentido, el espacio es inmanente a estos individuos y no puede separase de ellos.
Si la entidad actual no deviene dentro de un espacio pre-existente, entonces donde deviene, y cuando? Como comentamos al principio, el devenir de la entidad no se da en el tiempo, es decir, no se compone de momentos que pueden identificarse como antes o después de otros, sino que se da de golpe, de forma atómica. No tiene lugar en el espacio y el tiempo de Newton sino en lo que la física contemporánea llama el continuo espacio-temporal. La versión filosófica de ese continuo es lo que Whitehead plantea y lo que llama el continuo extenso.
Inicia su discusión del continuo haciendo, apropiadamente, una nota al pie a Platón. Dice: “Está el hecho abarcador que es la historia progresiva del único Universo. Esta comunidad del mundo, que es la matriz de toda generación . . . Es lo que Platón denomina El Receptáculo”. Platón habla de este receptáculo en el diálogo el Timeo. Dice Platón: “A esta madre de las cosas, a este receptáculo de todo lo que es visible y sensible, no le Ilamaremos ni tierra, ni aire, ni fuego, ni agua, ni ninguna de las cosas que vienen de ellos, ni ninguna de las que ellos vienen. No nos engañaremos al decir que es una especie de ser invisible e informe, apto para recibir todo y que participa de lo inteligible, aunque de una manera oscura e inexplicable”. Whitehead continua diciendo: “En nuestro intento de adivinar lo que quiere decir, debemos recordar que Platón dice que es un concepto oscuro y difícil, y que en su propia esencia el Receptáculo está desprovisto de toda forma. Por tanto, no es de ninguna manera el ordinario espacio geométrico con sus relaciones matemáticas. . . El Receptáculo impone una relación común sobre todo lo que sucede, pero no impone qué será esa relación. . . El espacio-tiempo de la física matemática moderna, concebida en abstracción de las fórmulas matemáticas particulares que se aplican a los sucesos en el, es casi exactamente el Receptáculo de Platón”.
Primero, me encanta que la ciencia actual está apenas alcanzando las intuiciones que tuvo un griego hace 2,400 años. Esto debe servir como advertencia – si ninguneas un pensamiento simplemente por ser viejo, el tonto eres tú. Bueno, el continuo extenso de Whitehead se inspira en el receptáculo de Platón. Esto, como vimos en la cita, no es un espacio geométrico, no contiene formas o determinaciones particulares sino que funge como una especie de matriz para la evolución o diferenciación de toda forma. La palabra ‘extenso’ en la frase ‘continuo extenso’ connota algo espacial – una extensión parece pues implicar dimensiones espaciales, sin embargo, no es para Whitehead un espacio geométrico. Esa es la crítica que hace a la concepción de Newton quien veía el espacio como algo hecho y realizado, tan real y ahí como las cosas que lo pueden ocupar.
Habíamos dicho que el continuo extenso es la versión whiteheadeana del continuo espaciotemporal de la física contemporánea, sin embargo, no lo puede ser del todo porque ese continuo conlleva características como la curvatura, la cual es una determinación particular. Un concepto de la física que ayuda caracterizar mejor el continuo extenso es el de ‘campo’. Toma por ejemplo el campo electromagnético. Coloquialmente, hablamos de electrones como si fueran cositas ubicadas por ahí en alguna parte, un trozo de materia en el espacio. Pero la física, no. La ecuación más famosa en toda la historia de la ciencia ha de ser esta de Einstein: E=Mc2. Esta ecuación da cuenta de la transformación de energía en materia y vice versa. Dice Whitehead: “La materia se ha identificado con la energía, y la energía es pura actividad. . . Pero en el concepto moderno, el grupo de agitaciones que denominamos materia está fusionado con su entorno. No existe la posibilidad de una existencia local aislada y autónoma. El entorno incide en la naturaleza de cada cosa. Algunos elementos en la naturaleza de un conjunto completo de agitaciones pueden permanecer estables al atravesar un entorno cambiante. Sin embargo, semejante estabilidad se da sólo de una manera general y promedio. . . El hecho fundamental, de acuerdo con la física actual, es que el entorno con sus particularidades se filtra en las agitaciones grupales que denominamos materia, y las agitaciones grupales extienden su carácter al entorno”.
Lo que está diciendo con todo esto es que el espacio, en vez de ser un contenedor, es algo que cuenta más bien con las propiedades de un campo y que la materia no es otro que una condensación de ese campo. La bifurcación que Descartes efectuó entre mente y materia ha sido remediada en la ecuación de Einstein y en el concepto filosófico de Whitehead de un campo físico.
Como un campo, el continuo extenso es como una matriz de la que devienen las entidades actuales. Sin embargo, no es actual, como el espacio de Newton, sino sólo potencial. Recuerdo que en uno de los primeros vídeos hablamos de esa palabra ‘actual’. Para Whitehead, no significa el tiempo presente, sino algo real. Hay que pensar en el verbo ‘actualizar’, lo cual significa ‘poner en acto o realizar’, o sea, hacer real. Entonces, ¿por qué los traductores no traducen actual como real? Pues, dado que Whitehead distingue lo actual de lo potencial, en semejante traducción habría sido una distinción entre lo real y lo potencial, cosa que implicaría que lo potencial no era real, lo cual no es el caso para Whitehead. Los dos son reales. En fin, ya debe estar claro ese asunto.
Dice Whitehead: “Las potencialidades reales relativas a todos los puntos de vista están coordinadas como determinaciones diversas de un continuo extenso. Este continuo extenso es un complejo relacional en el que todas las objetivaciones potenciales encuentran su nicho. Subyace a la totalidad del mundo, pasado, presente y futuro. Considerado en toda su generalidad, al margen de las condiciones suplementarias exclusivas de la época cósmica de los electrones, los protones, las moléculas y los sistemas estelares, las propiedades de este continuo son escasas y no incluyen las relaciones de la geometría métrica”. Más adelante dice que “no implica formas, dimensiones ni mensurabilidad alguna; éstas son determinaciones suplementarias de la potencialidad real que surgen de nuestra época cósmica”. Las únicas propiedades que tiene son la divisibilidad infinita y la extensión sin fronteras.
Vimos que en el campo electromagnético, el electrón no es una cosa distinta del campo sino que es una condensación del campo. ¿Cual es la relación entre el continuo extenso y la entidad actual? Dice Whitehead: “Las entidades actuales atomizan el continuo extenso. Este continuo no es, en sí mismo, sino la potencialidad para la división; una entidad actual efectúa esa división”. Esta atomización del continuo no es como lo que uno hace cuando toma un molde y corta una porción de masa para crear una galleta. Así, la masa desaparece y da como resultado muchas galletas individuales. Las entidades actuales que atomizan el continuo son distintas pero no son otro que el continuo actualizado. Cada una prehende todas las demás gracias al medio del que devienen y así es cómo Whitehead explica la solidaridad del mundo. Es importante entender que el continuo es, pues, continuo. No hay espacios o momentos vacíos por así decirlo, ningún espacio ni ningún tiempo donde y cuando no haya una entidad, ya que el espacio y el tiempo son propiedades especiales de la extensión de las entidades mismas. En otras palabras, el continuo es un plénum, lleno de entidades actuales en toda etapa de devenir y perecer. Cuando una entidad actual perece, esto no quiere decir que queda ahí estático y muerto ya que funge como dato para el devenir de nuevas entidades. Cada nueva entidad prehende aspectos de otras de su entorno antecedente de modo que hay una reorganización o reordenamiento del plénum sin vacíos.
Quiero volver un momento a eso que dice Whitehead sobre el continuo extenso, que “no implica formas, dimensiones ni mensurabilidad alguna”. Si no cuenta con estas características, entonces ¿cómo llega el mundo actual en que vivimos a tener toda la serie de características métricas que la ciencia mide y describe? Whitehead no lo trata de forma explícita en su libro, sin embargo, una posibilidad muy interesante la trata Manuel de Landa en su libro Ciencia intensiva y filosofía virtual. Ahí explica de forma muy clara y detallada cómo un espacio geométrico puede derivarse o diferenciarse de un “espacio” no métrico. Se los recomiendo mucho.
Bueno, quisiera volver a esa rarísima afirmación de Whitehead sobre el movimiento de las entidades actuales. “La entidad actual, dice, no se mueve nunca: está donde está y es lo que es”. Ya hemos visto por qué, porque el espacio y el tiempo no son contenedores absolutos. La entidad actual no puede moverse porque no hay un espacio vacío por ahí que podría ocupar. El único espacio extenso que habría es un espacio que otra entidad actual haya atomizado o actualizado, y obviamente ese espacio no lo puede ocupar. Entonces, ¿cómo da cuenta del fenómeno que percibimos como movimiento, el hecho de las cosas al parecer cambian de lugar? Después de decir que las entidades no se mueven, Whitehead comenta su cercanía con Leibniz, dice que lo que ha planteado es una teoría de mónadas, “pero difiere de la de Leibniz en que su mónadas cambian. En la teoría orgánica, las mónadas simplemente devienen”.
Para entender la diferencia entre los dos, vamos a preguntar por la diferencia entre Leibniz y Aristóteles. Para Aristóteles, una cosa, una substancia, es lo que es, tiene una esencia, independiente de las propiedades accidentales que pueda tener, por ejemplo, uno puede tener un lunar en la cara, ser soltero, y tener cierta ubicación en el espacio y el tiempo – por ejemplo, estar en este momento en Buenos Aires. Si no tuviera ese lunar, si estuviera casado y si se encontrara en la Ciudad de México, ¿eso cambiaría su esencia, dejaría de ser lo que es? Para Aristóteles, y para la gran mayoría de nosotros, no. Uno puede moverse o cambiarse sin cambiar lo que es, sin cambiar su naturaleza.
Leibniz (y también Spinoza) critica ese concepto de esencia. Para Leibniz, todas las propiedades de algo, incluso las que Aristóteles consideraría accidentales, constituyen su esencia. Si es así, entonces cualquier cambio de propiedades, por ejemplo, un cambio de ubicación en el espacio, cambiaría la esencia de la cosa, constituiría un cambio en su naturaleza. Para evitar esta demente consecuencia, Leibniz afirma que la esencia de algo, de una mónada, incluye la razón de todos esos cambios, de modo que cualquier cambio que se dé resulta ser una expresión de su esencia.
Es una solución bastante genial, pero para Whitehead innecesaria ya que sería mucho mejor que Leibniz (y Spinoza también) simplemente echaran por la borda el concepto de substancia – sea la mónada o el infinito Dios. Whitehead no maneja el concepto de substancia, sino de acontecimiento, o lo que llama un nexo. Dice: “Un acontecimiento es un nexo de ocasiones actuales interrelacionadas de alguna manera determinada en algún quantum extenso: es un nexo en su compleción formal o un nexo objetivado. Una ocasión actual es un tipo de acontecimiento limitador”. En uno de los primeros vídeos discutimos su noción de nexo, lo cual es una pluralidad de ocasiones o entidades unidas por sus relaciones internas – un libro, por ejemplo, un árbol, incluso el aire en mi estudio, algo que con Newton entenderíamos como un espacio vacío. Para Whitehead, no; recuerda que el continuo extenso es un plénum, no hay espacios vacíos. Bueno, continua diciendo: “El sentido más general del significado de cambio es «la diferencia entre las ocasiones actuales dentro de un acontecimiento». Por ejemplo, una molécula es un itinerario histórico de ocasiones actuales, y dicho itinerario es un «acontecimiento». Entonces el movimiento de la molécula no es más que las diferencias entre las sucesivas ocasiones de su historia vital respecto a los quanta extensos de los que surgen; y los cambios dentro de la molécula son las consiguientes diferencias en las ocasiones actuales”.
Las consiguientes o consecuentes diferencias, es decir, las diferencias que se dan en una secuencia de entidades actuales, cuando una entidad sigue a otra. La percepción de este cambio o movimiento se da cuando una entidad actual prehende una entidad que ya ha perecido. La percepción tanto del movimiento como de la duración es una función de esa prehensión, algo que se percibe desde la perspectiva retrospectiva de una entidad o ocasión que sucede a otra.
La gran mayoría de los objetos físicos que se presentan en nuestra experiencia son de una clase de nexo que Whitehead llama ‘sociedades’. Una sociedad se da cuando cierta característica de una entidad es heredada por sucesivas entidades. La propagación de esa característica entre muchas entidades crea una sociedad, un libro, o un árbol. Esta característica traza un itinerario o una ruta histórica específica y esa es ruta lo que perdura y es lo que hace que cierto objeto o sociedad tenga permanencia. Es la sucesiva prehensión de esta característica en cierta ruta lo que se percibe como movimiento. Algunos han comparado esta dinámica con una película. La cinta de la película está compuesta de muchos cuadros. Cada cuadro es como una entidad actual. El cuadro en sí es estático, no se mueve. La percepción de movimiento se da con el paso de un cuadro al siguiente y al siguiente, y así sucesivamente.
Pues vaya película ha sido esto de Proceso y realidad. Fácilmente, es el libro más difícil de filosofía que he leído en mi vida, por razones tanto conceptuales como retóricas, tanto de contenido como de forma. Por un lado, el mundo que está pintando es bastante novedoso y en muchos aspectos lejos del sentido común. Ésta es una dificultad. Otra es la cuestión de forma, de cómo presentar o comunicar sus ideas. El primer libro que Nietzsche escribió, el Nacimiento de la tragedia, afirma que los antiguos griegos abordaban la realidad con categorías no tanto racionales como estéticas, cosa que aprueba y que en su libro quiere promover. Sin embargo, se pone a hablar de una “ciencia de la estética” y a tratar el tema de manera racional y no, como los griegos, de forma estética. Catorce años después en un nuevo prefacio al libro habla de este desafortunado conflicto entre contenido y forma. Dice que habría sido mejor que cantara el libro. Eso al menos habría sido estético.
Whitehead se encuentra con un problema parecido. En cuanto al contenido, el mundo que describe es un mundo no de substancias sino de procesos, no de concebir sino de sentir, no de cosas individuales sino relacionadas entre sí en un organismo cósmico de carácter holístico. Imagínate que para tratar todo esto hubiera procedido como Spinoza con su modo geométrico de definiciones, postulados, escolios y demás, armando ladrillo por ladrillo los cimientos y luego el edificio de su argumento. Pues no, el carácter orgánico de la realidad no se presta a semejante presentación lineal. El problema es que el lenguaje que tenemos para comunicar ideas ha sido moldeado por la ciencia la cual, dice Whitehead, “impone sobre nosotros conceptos exactos como si representaran las entregas inmediatas de la experiencia. Como consecuencia, imaginamos que tenemos una experiencia inmediata de un mundo de objetos perfectamente definidos implicados en acontecimientos perfectamente definidos que . . . Suceden en instantes exactos del tiempo, en un espacio formado por puntos exactos, sin partes y sin magnitud: el mundo nítido, recortado, ordenado, y exacto que es la meta del pensamiento científico”.
Eso es el peligro del lenguaje. ¿Cómo responde Whitehead? Pues no se pone a cantar – de hecho, si lo hiciera, estaría cometiendo el mismo error que los científicos que ningunean toda experiencia poética y artística para valorizar el lenguaje científico. Esta bifurcación de la naturaleza, como lo llama Whitehead, es un error. Todo experiencia, sea la de un electrón o la de una persona viendo el atardecer, es parte del avance creativo del cosmos, incluso las abstracciones del lenguaje. Para Whitehead, el pensamiento no es una actividad apartada de la del mundo, no es algo que sucede en el teatro de la mente y que representa ese mundo exterior. No. Cuando pensamos, no estamos representando el mundo en la mente para conocerlo, sino que estamos sintiéndolo para producirlo. Esto lo vemos expresado en su afirmación de que “Los muchos devienen uno y aumentan en uno” – o sea, las prehensiones que constituyen la concrescencia de una entidad actual incorporan toda la multitud anterior en una perspectiva única y novedosa. Cada entidad actual es una expresión del mundo entero. Pero al perecer, al dejar de devenir, la entidad se une a esa multitud y así su cantidad aumenta en uno, y el proceso sigue adelante.
Whitehead logró comunicar ese proceso orgánico en su libro sin ese conflicto entre contenido y forma que comentó Nietzsche. ¿De qué manera? Proceso y realidad no es una ejemplificación de la idea reduccionista de que la totalidad es meramente la suma de sus partes (eso refleja la postura de relaciones externas), sino de la idea orgánica de que la totalidad yace implícita en sus partes (o sea, relaciones internas). Una flor no se desarrolla de la misma manera que un edificio se construye, pedazo por pedazo, sino en un proceso de desenvolvimiento o diferenciación donde cada elemento expresa en diferentes niveles la totalidad a la que se dirige. Así que, en su texto Whitehead no trata X fenómeno de una vez por todas, pasando luego al siguiente, sino que los trata una y otra vez desde diferentes perspectivas y en diferentes contextos a lo largo del libro, lo cual tiene mucho sentido si recordamos que cualquier cosa está constituida por la totalidad de sus relaciones. En pocas palabras, el desarrollo de los conceptos refleja el desarrollo de la idea global, de modo que evita el conflicto entre contenido y forma. Eso hace que el texto sea difícil de leer, y es por eso que en el primer vídeo dije que no vamos a seguir el texto en el orden en que lo escribió Whitehead porque, aun cuando tenga mucho sentido filosófico (como acabo de comentar), no tiene mucho sentido didáctico, al menos para un mero mortal como tú yo.
En su libro Modos de pensamiento dice Whitehead en inglés: “Philosophy begins in wonder. And, at the end, when philosophic thought has done its best, the wonder remains’. Sería algo así como “La filosofía empieza en la maravilla o en el asombro. Y, al final, cuando el pensamiento filosófico ha hecho lo mejor que pueda, la maravilla permanece”. Ésa es la sensación que me da Proceso y realidad. Su forma de expresar el maravilloso mundo en que vivimos y en el que participamos no disipa la maravilla, no coloca al mundo en un cajón del entendimiento, sino que invita a nuevas y asombrosas creaciones. Espero que te dé la misma sensación.

Descargar guión en PDF

Audio
Descargar audio aquí

Música de la intro: La canción se llama “Ambience Musettienne” del album Simply Musette de Alexa Sage.

Música de la outro:  ZAPATEADITO OAXAQUEÑO II . Arodi Martinez S.  https://www.youtube.com/watch?v=qIcnUTBSOfw

12 Comments

  1. Jose · 13/12/2025 Responder

    Gracias, Darín,. Excelente.
    ¿De qué modo el marco filosófico de Whitehead permite interpretar la aproximación cuántica a la materia?

    • Darin · 14/12/2025 Responder

      Hola Jose. La entidad actual para Whitehead es lo que llama “dipolar” – tiene un lado físico y un lado mental, lo cual no es un dualismo. Eso me hace pensar en la dualidad de partícula y onda en la física cuántica. Al medir el fenómeno se determina si es partícula o onda. Quizá la medición sea como la prehensión. Hay partes del texto donde Whitehead habla de esos fenómenos y utiliza la palabra “primate” en vez de partícula u onda, primate en el sentido de prima, algo antes de una manifestación dual. De la misma manera que en la física cuántica no se puede aislar un trozo de materia del campo del que emana, las entidad actuales al perecer no son simplemente pedazos inertes de materia sino que son lo que son en función de la inmensa red de relaciones que las constituye. Habla en el texto de la concrescencia de cada entidad como una pulsación atómica, lo cual, repetido infintas veces a lo largo del cosmos connota algo más vital, creativa y creciente que el marco tradicional dualista. Ojalá conociera mejor la física cuántica como para responder mejor tu pregunta.

  2. Ana · 13/12/2025 Responder

    Muchas gracias, si algún osara yo entrar a leer esta obra, que tendré que reunir mucho valor, sin duda lo haré guiada con estos magníficos vídeos.
    Gracias por acercarnos esta hermosa filosofía.
    Ana

  3. Carlos Cujcuj · 17/12/2025 Responder

    excelente como siempre. saludos desde Guatemala

  4. Juan · 21/12/2025 Responder

    Hola Darin …tarea rumiante la de entender a Whitehead. El receptáculo que mencionas de Platón en el Timeo , es una Nodriza ; así lo intuyo. Es un contenedor en donde sucederán las cosas y hechos , y que tiene Alma. Anima Mundi . Una maravilla . Recién estoy rumiando la temática . Debo volver al tema número 1….saludos .
    Juan German , desde Chile . Feliz Navidad Darin
    21 Dic – 2025
    luciobobbio@hotmail.con

  5. Juan Carlos · 21/12/2025 Responder

    Excelente explicación Darwin, muchas gracias. Algunos pasajes de tu descripción me trajeron los recuerdos de la cosmovision de Nishida.
    Hace mucho que te sigo y no he encontrado mejor forma de desayunar que leyendo tus aportes cada dia.
    Saludos, que tengas un hermoso 2026.
    Juan Carlos de Rio Gallegos, Santa Cruz, Argentina

  6. Juan Carlos · 21/12/2025 Responder

    Perdón Darwin quise decir.

  7. Juan Carlos · 21/12/2025 Responder

    .Perdon tu nombre quise decir, no Darwin

Dejar comentario