La semiótica de C. S. Peirce, pt. 1/3

La semiótica moderna inició con los escritos de C. S. Peirce en el siglo XIX. En este serie veremos con detalle la enorme labor teórico que Peirce realizó para entender la naturaleza de los signos y las consecuencias filosóficas que tiene para la filosofía y toda una gama de disciplinas.

Guión

En Google hice una búsqueda por todos los libros publicados entre 1800 y 2009 que llevan la palabra “semiótica” en el título, y mira lo que encontré: durante unos 170 años casi nada y luego todo un boom. Aquí vemos algo de actividad en la década de 1870 y en el giro del siglo, justo las épocas cuando más escribía Peirce sobre los signos, y aquí en los años 50 ya había salido la edición completa de los Collected Papers de Peirce en 8 volúmenes.
Este gráfico no se remonta hasta Grecia Antigua pero sería igual de plano, no sólo porque no se publicaban libros en aquel entonces sino porque el tema de los signos se tocó sólo por encima. San Agustín habla un poco de los signos, luego al comienzo de la modernidad John Locke y John Poinsot hablan de la importancia de una teoría de los signos. Este último elaboró la obra más extensa hasta la fecha sobre el tema, su Tractatus de Signis. Pero aun así, Peirce, a mitad del siglo XIX, viendo la gran importancia de entender la naturaleza de los signos, se encuentra casi en ceros. Así que, no le quedaba más que investigar el tema él mismo.
Explorando el mundo de los signos, Peirce describía a sí mismo como un “backwoodsman”, una especia de campesino o leñador que va al campo con un machete para quitar el matorral y crear un espacio claro y ordenado. Fue un trabajo largo y difícil pero con resultados muy fértiles, no sólo para su pensamiento sino para muchos campos de estudio como vimos en ese boom de los últimos 40 años. Volví a Google y hice una búsqueda por “Semiótica de” y salió un chorro de entradas: semiótica del derecho, de la cultura, del dinero, de los medios, de la moda, de la naturaleza, y muchos más, incluso la semiótica de la cocina. ¿Qué tienen los signos que casi todo puede interpretarse en términos de ellos? Pues eso lo veremos a lo largo de nuestro examen, pero primero quiero ver por qué Peirce consideraba importante entender la naturaleza de los signos.
Pues hay que saber que Peirce tenía una formación científica, graduó de Harvard como químico y a lo largo de su vida trabajó como científico y hizo muchos aportes importantes a la ciencia. Afortunadamente para nosotros, tenía también profundas inquietudes filosóficas. ¿Qué es lo que explica el éxito de la ciencia? ¿Qué hacemos cuando investigamos el mundo y cómo debe ser el mundo para que tengamos conocimiento de él?
Peirce se encontraba a finales de una época filosófica que llamamos la modernidad. El tema fundamental de esa larga época es la epistemología, la teoría del conocimiento. Fue el tema principal debido a este libro, Las meditaciones metafísicas de Descartes. Ahí planteó un dualismo entre mente y materia, y desde entonces la pregunta fue cómo pueden comunicarse estas dos cosas tan distintas para producir conocimiento certero. Hubo dos grandes propuestas: el racionalismo (de gente como Descartes y Leibniz) que decía que la razón lo rige y el empirismo (de gente como Locke y Hume) que decía que venía del lado empírico de la percepción. Normalmente, vemos estas dos corrientes como totalmente opuestas pero tienen más en común de lo que piensas. Tanto para los racionalistas como para los empiristas, la verdad y el significado residen en la relación de ideas en la mente. Su desacuerdo tenía que ver únicamente con el origen de las ideas. En este sentido, la filosofía de la modernidad es la filosofía de la conciencia, del sujeto. La filosofía de Peirce rompe con esta herencia cartesiana del sujeto y plantea algo radicalmente nuevo. No la vía de las ideas sino de los signos.
¿Cuál es la diferencia entre una idea y un signo? Para empezar, las ideas, siendo mentales, sólo pueden estar en la mente, no en el mundo físico, situación que propaga el problema que mencionamos del dualismo entre mente y materia. Los signos, en cambio, están en todas partes. Tus pensamientos son signos y también todo lo que te rodea. Peirce sustituye el dualismo cartesiano por una especie de monismo sígnico, donde lo importante no son signos individuales que podemos identificar sino el proceso de signos relacionándose entre sí en un proceso que Peirce llama semiosis. Este proceso, descrito por Peirce en términos muy formales y abstractos, es el mismo latido del corazón del universo. Capta bien su diferencia con Descartes al decir, “Al igual que decimos que una pelota está en movimiento y no que el movimiento está en la pelota, deberíamos decir que nosotros estamos en la consciencia y no que la consciencia esté en nosotros.” Fascinante ¿no? El hombre no es una sustancia mental, una conciencia aislada llena de ideas que expresa con signos, sino que el mismo hombre, dice Peirce, es un signo en desarrollo, como si fuera un nodo inmerso en una vasta red de otros procesos de semiosis. Es un poco difícil entender cómo el hombre puede ser un signo. Quizá podemos visualizarlo en términos de la relación entre un remolino y el río en que se encuentra. El remolino no es una sustancia, no es una cosa que puedes sacar y aislarlo del río. Es una configuración del río mismo. El río aquí es el mundo y el remolino la consciencia humana. ¿Ves que no hay ningún dualismo aquí, sino más bien un continuo? De la misma manera, el hombre como signo es simplemente un nodo en la red semiótica cuya operación, como la forma del remolino, se ha vuelto bastante habitual y consistente.
Esta transformación del marco cartesiano es una de las consecuencias filosóficas más importantes de la semiótica de Peirce. Cree que la lógica de la investigación científica podrá esclarecerse mucho si entendemos la cognición humana y la naturaleza del mundo que conoce en términos de la acción de signos. Bueno, dejemos por atrás todo este preámbulo y vayamos al grano, ¡a los signos!
Todos sabemos qué es un signo. Las palabras que estás oyendo ahora mismo son signos, o cualquier letrero de la calle. Los dedos que señalan, un semáforo en rojo, un mapa, el nivel de mercurio en un termómetro, incluso los eclipses. Podríamos hacer una larguísima lista de signos, sin embargo no serviría de mucho ya que todo objeto de la experiencia tendría que incluirse. Lo que significa ser un signo para Peirce no es una cuestión ontológica sino lógico-pragmática. No ¿qué es? sino ¿qué hace? ¿Qué hacen los signos? La respuesta es sencilla: representan objetos al producir lo que Peirce llama interpretantes. Aquí tenemos los tres términos básicos de su semiótica: signo, objeto, e interpretante. Peirce acuñó esta palabra “interpretante” en vez de usar la más común “interpretación” porque en la medida posible quería eliminar de su análisis cualquier antropomorfismo. No quiere decir que los hombres no usen signos, sino sólo que para definir el concepto “signo” no hace falta el concepto de “hombre” y sus particulares facultades como aquella connotada por la palabra “interpretación”. Hace una comparación interesante al respecto. Dice que para definir el concepto de “línea” no hace falta hablar del trozo que una partícula ocupa, parte por parte, sobre un lapso de tiempo. De igual manera, para definir el concepto de signo no hace falta hablar de las cosas particulares que hace un ser humano.
Bueno, volvamos a los elementos de la semiosis: signo, objeto, e interpretante. Es muy común ver la relación entre estos elementos representada por un triángulo. Esto me connota un sistema cerrado cuando en realidad la semiosis es un proceso muy abierto, así que mejor un tripie que un triángulo. Entonces, la dinámica básica es la siguiente. Algo se encuentra apto para ser un signo de un objeto, es decir, para representarlo. Esa cosa, el signo, logra representar al objeto al producir un interpretante. Tomemos un ejemplo sencillo. Por la ventana veo nubes oscuras en el cielo y lo tomo como una señal o signo de lluvia. Saliendo de la casa, me llevo el paraguas. Las nubes oscuras son el signo; el objeto que representan es la lluvia; y el interpretante es el acto de llevar el paraguas.
Ok, vamos a analizar esto. ¿Si hubiera visto vacas por la ventana, habría llevado un paraguas al salir de la casa? Por supuesto que no. Lo que hace que las nubes sean aptas para representar a la lluvia es la relación causal que se da entre los dos – de nubes oscuras sale lluvia. Más adelante veremos las diferentes formas en que un signo puede relacionarse con un objeto, pero de momento el punto es que hay una relación entre el signo y el objeto. Peirce dice que la función del signo es producir otro signo (lo que llama el interpretante) de modo que éste, el interpretante, puede asumir la misma relación con el objeto en la que se encuentra el propio signo. Es decir, los signos producen nuevos signos, en este caso el hecho de llevar un paraguas, y el chiste es que este nueve signo también puede representar al objeto, la lluvia. Imagínate que mi vecina, al mirar por su ventana, no puede ver las nubes pero sí me ve salir de la casa con el paraguas, y eso le hace pensar en lluvia, es decir, una imagen de lluvia en su mente. Vamos a hacer un diagrama de lo que está pasando.
Aquí está el primer interpretante, yo saliendo con el paraguas. Éste es el significado o el efecto del signo original, las nubes. Ahora, este interpretante a su vez se convierte en un nuevo signo para mi vecina que me ve por la ventana. Este signo, que aún está relacionado con el objeto original, produce un nuevo interpretante, esta vez en la mente de mi vecina, que puede ser simplemente el concepto de lluvia o una imagen de la misma. Como puedes imaginar, este nuevo interpretante se convierte en un nuevo signo. ¿Para quién? Pues podría ser para ella misma. Su hija va al aeropuerto para tomar un avión, entonces el signo de “lluvia” podría producir en ella un interpretante como angustia o temor pensando que una tormenta podría hacer estrellar el avión.
En esta cadena de semiosis nos hemos centrado en los signos e interpretantes y cómo evolucionan. Pareciera que el objeto se quedara igual a largo de todo esto, pero de hecho, al interpretar signos, vamos profundizando nuestra concepción del objeto. Para mi, la lluvia es una inconveniencia; para mi vecina, una amenaza. Si metiéramos un granjero o un científico en esta cadena de interpretación, nuestro conocimiento de la lluvia se ampliaría más, como algo que hace crecer las plantas y también como algo con propiedades químicas.
De hecho, aquí podemos vislumbrar la idea de su pragmatismo que dice que nuestro comprensión de algún concepto, como lluvia, estriba en la concepción que tenemos de todos sus efectos prácticos en la experiencia, es decir, esos interpretantes que van surgiendo.
Ahora, vamos a ver una definición representativa de las múltiples definiciones de signo que Peirce dio.
“Un Signo, o Representamen, es un Primero que está en tal relación triádica genuina con un Segundo, llamado su Objeto, que es capaz de determinar un Tercero, llamado su Interpretante, para que asuma la misma relación triádica con su Objeto en la que él mismo está respecto a ese mismo Objeto. La relación triádica es genuina, es decir, sus tres miembros están unidos por ella de una forma que no consiste en ningún complejo de relaciones diádicas.”
El signo es primero, el objeto segundo, y el interpretante tercero. ¿Eso suena familiar? Claro, es un reflejo de su esquema categorial que vimos en el vídeo anterior. En el siguiente vídeo, veremos esa relación con más detalle, pero de momento quiero hablar de la naturaleza triádica de su semiótica.
Peirce habla del signo como un medio que vincula o media entre un objeto y un interpretante. A mi me gusta verlo como un lente a través del cual podemos ver un objeto, parecida a la manera en que un telescopio nos permite ver un planeta en el cielo. Al decir que la actividad sígnica es triádica, quiere decir que estos tres elementos son imprescindibles. Cualquier teoría semiótica tiene que contar con signos, obvio. Son una condición necesaria pero claramente insuficiente ya que el chiste de los signos es representar algo, estar en lugar de otra cosa – el objeto. Pero Peirce dice que algo no funciona como signo hasta ser tomado o interpretado como un signo de ese objeto. Seguro has oído hablar de esa famosa pregunta: “Si cae un árbol en el bosque y no hay nadie ahí que lo oiga, ¿hace un sonido? Desde un punto de vista peirceano, la respuesta es no. Tenemos un primero y un segundo, un signo y un objeto, es decir, la modulación del aire (como signo) y la caída del árbol (como objeto). Pero no hay sonido hasta que haya un intérprete. El sonido es el efecto o interpretante que la relación entre signo y objeto produce.
En el próximo vídeo veremos cómo Peirce clasifica los signos, incluyendo la célebre clasificación de ícono, índice, símbolo, y más concretamente cómo los signos nos permiten descubrir cosas sobre el mundo y llegar a la verdad.

Descargar guión en PDF

Audio
Descargar audio aquí

55 Comments

  1. Terezinha · 17/07/2014 Responder

    Hola, mi caro maestro!

    Muchas gracias por este video. Me he quedado con muchas dudas, y eso es muy bueno, puesto que me da ganas de buscar más.

    Un abrazo cariñoso, desde Brasil.

  2. lolat · 18/07/2014 Responder

    Gracias

  3. Ricardo · 18/07/2014 Responder

    Excelente Darin dan ganas de más, felicidades

  4. marta · 19/07/2014 Responder

    Es siempre un gran placer escucharlo gracias por compartir su saber con claridad.

  5. Miriam Cristina Morales · 20/07/2014 Responder

    Es un excelente vídeo, tiene relación con sujeto y predicado de la oración, bueno seria una forma de entender la triada del objeto del signo y del interprete, hay que seguir ahondando.

    un abrazote y gracias por compartir su conocimiento

    • Darin · 23/07/2014 Responder

      Gracias Miriam, vamos a seguir ahondando en los próximos vídeos, muchos detalles por ver! Un abrazo

  6. Rubén Darío Saquetti · 23/11/2014 Responder

    Darin:
    Muy agradecido por tu brillante, objetiva y sencilla explicación, tan elucidativa. Abrazo
    Rubén, desde Buenos Aires.

  7. edna Juliet · 02/02/2015 Responder

    Muchas gracias por sus clases, Son algo extraordinario, muy claras y pertinentes. De nuevo mil gracias

  8. Romina · 04/05/2015 Responder

    Hola
    No puedo descargar este audio, me sale “Error (404)”.
    Le agradecería mucho poder revisarlo.
    Saludos

  9. Gabriel · 17/05/2015 Responder

    Hola, muy bueno

    ¿Cual es el video al que te referis donde hablas de las categorias de primero, segundo y tercero?

    • Darin · 18/05/2015 Responder

      Hola Gabriel. Busca mi vídeo “Categorías filosóficas”. En la página principal en la lista a mano izquierda está en la categoría “Uncategorized”.

  10. Gabriel · 23/05/2015 Responder

    Gracias, lo encontré

    Estoy estudiando a Peirce y la verdad me resulta bastante enigmático, sobre todo su teoría de las categorías. Estamos leyendo un libro escrito por un autor argentino, Marafioti, llamado “El éxtasis de los signos”, que no se si oscurece mas que lo que intenta aclarar

    Te aseguro que al momento no he experimentado ningún tipo de éxtasis.

    De todas maneras tus videos son muy claros y útiles, ya que contienen ejemplos, lo que te hace un ejemplar vivo del pragmatismo propugnado por Peirce.

    Gracias y saludos

  11. ROSA VICTORIA · 24/05/2015 Responder

    Gracias, es muy esclarecedor el vídeo y por si algo se escapa tener el pdf sirve de respaldo, felicidades por la idea de hacer esto y compartirlo.

  12. Adriana · 27/09/2015 Responder

    Hola Darin,

    Pues estoy en la tarea de lectura de los libros de la obra filosófica de Peirce… Aún no paso de la introducción! Es muy fuerte , hay tantos términos que desconozco, “naturalismo”, ” trascendentalismo” esta cuestión del pensamiento dual de Peirce. Que parece que hay un universo antes de poder siquiera entrar al tema de semiótica. Lástima que no puedo dedicarle más tiempo, voy lenta pero es realmente muy estimulante ver aquello en lo que la vida se convierte cuando se le da una agitada al cerebro… Ojalá pueda hacer algunos videos más sobre Peirce.

    Saludos!

  13. Gaud · 25/01/2016 Responder

    ¡Gracias Darin!
    ¿Piensas que la holística y la semiótica de Pierce estén relacionadas?

  14. Gaud · 25/01/2016 Responder

    ¡Hola Darin!
    ¿Piensas que la holística y la semiótica de Pierce estén relacionadas?

    • Darin · 25/01/2016 Responder

      Hola Gaud. Sin duda que sí. Peirce desprecia cualquier metafísica, como el dualismo, “que lleva a cabo sus análisis con un hacha, dejando, como elementos últimos, pedazos aislados de ser”. Ése es de su escrito “La inmortalidad a la luz del sinequismo” en el segundo tomo de “Obra filosófica reunida” que traduje para el FCE.

  15. Manuel Rosas · 30/05/2016 Responder

    Hola Darin.

    Por primera veo que temas complejos de filosofia se tratan de una forma clara y provechosa!!! Muchas gracias. Su estilo motiva realmente a produndizar en el estudio de la filosofía. Ya tengo una buena lista de libros para comprar…

    Yo vengo de una familia cristiana y he estudiado la Biblia. Me pregunto cual es la razón de que no se estudia mucho por ejemplo la filosofía de Salomón o las enseñanzas de Jesús con la misma fuerza con que se estudian las enseñanzas de buda o de otros maestros.

    Nuevamente le felicito… Ultimamente como uno o varios de sus videos después de la cena como postre…

    • Darin · 31/05/2016 Responder

      Hola Manuel. Cómo ética en sí misma creo que las enseñanzas de Jesús son buenas, pero están ligadas a una metafísica teológica y creo que por eso desde la filosofía no se estudian.

  16. Sofia · 11/07/2016 Responder

    Excelente explicacion

  17. Dana · 03/09/2016 Responder

    Estoy encantada con sus clases magistrales, bravo.

  18. Michelle · 28/01/2017 Responder

    Quisiera entender un poco la semiótica de Peirce en un juego de naipes? como se desarrollarían ahi las relaciones triádicas ?

  19. edgar Millan · 27/04/2017 Responder

    [vimeo 101014825 w=640 h=360]

  20. Eva · 02/06/2017 Responder

    Buenos dias Darin, he quedado intrigado despues de ver sus videos sobre Pierce. ¿Como es posible que Pierce confiara en la ciencia, en un acercamiento a la verdad, teniendo en cuenta la descripción tan evanescente que hace del objeto? Por lo que he medio entendido el signo, el objeto y el interpretante se construyen mutuamente en un proceso continuo. Recuerda el budismo Tibetano cuando afirma que todo es signo y el concepto de Pratītyasamutpāda.
    ¿Terminó el libro sobre Pierce que menciona en los videos? Me gustaria leerlo. Si es tan amable indíqueme como puedo encontrarlo.

    Gracias.

    • Darin · 02/06/2017 Responder

      Hola Eva. Me dicen en la editorial que saldrá hasta febrero de 2018. Algo tarde, pero bueno, ni modo. Peirce cree en el método científico y en su capacidad de corregir errores. Ninguna interpretación es final o absoluta pero se van depurando y refinando sobre el tiempo y en el contexto de la comunidad de investigadores.

  21. Juan Bernal · 03/11/2017 Responder

    Hola Darin:

    Desde Bogotá saludos y un agardecimiento por esta serie de charlas tan bien logradas… las disfruto mucho y me han dejado grandes enseñanzas.

    En este capítulo en especial el audio que está montado es el de las palabras y las cosas y no el de Pierce. Dónde lo podría conseguir???

    Gracias por todo

  22. marioramosgarcia · 14/03/2018 Responder

    Válgame!! Preámbulo
    Gracias Sin él no hay mejor entendimiento de la semiótica de Pierce
    Agradezco la clase más eficaz de Filosofía que conozco

  23. Caro · 06/06/2018 Responder

    Esclarecí la lógica con tu explicación. Se nota claramente, que te has tomando el tiempo para “bajarlo” a la realidad y no hablar puras abstracciones, que a veces y con poco tiempo, son difíciles de interpretar.
    Lastima que ya rendí el parcial. Me sirve igual, ya que me genera dudas y me incentiva a seguir informándome sobre el asunto.

    • Darin · 08/06/2018 Responder

      Pues sí, lástima, será para la próxima. En todo caso, que bueno que te haya gustado 🙂

  24. Cami · 06/09/2018 Responder

    Hola Darin!
    ¿A qué tipo de signo, según la segunda tricotomía de Peirce, corresponden los signos de los que se ocupa de Saussure? ¿Hay algun video en el que relaciones a Peirce y a Saussure? Muchas gracias

    • Darin · 06/09/2018 Responder

      Hola Cami. La comparación relevante es entre significante/significado (Saussure) y objeto/representamen/interpretante (Peirce). El uno es diádico y el otro triádico.

  25. Rocío · 04/03/2019 Responder

    Hola, Darin. Primero, muchas gracias por darnos acceso a sus clases. Me son de mucha ayuda, dado que su explicación es muy buena. Estoy estudiando la Semiótica del espectáculo, y logré entender algunas cosillas que se me escapaban gracias a usted. Me pregunto si próximamente hará algunos videos esclarecedores sobre la Teoría de los Signos de Morris. estarí fenomenal si así fuera.
    ¡Que le vaya bien! Un abrazo.

    • Darin · 04/03/2019 Responder

      Hola Rocío. No había pensado en un vídeo sobre Morris, pero lo tendré muy en cuenta. Saludos!

  26. Beto · 24/10/2019 Responder

    Gosto seu estilo simple e directo de enseñar. Mas, porque no confronta com o materialismo dialectico. Idea vs Matéria . isto é uma categoria que não pode esquivar. Como se planteia a Semiótica faz uma confusão de. Falta mencionar que Leibnitz tento simbolisar la Naturaleza. Empresa imposible ante las leyes dialecticas.

  27. Sugeydi · 05/10/2020 Responder

    Me encanto súper educativo y excelente aprendizaje….

  28. Guillermo · 03/04/2021 Responder

    Saludos Darin!!! He descubierto a este interesante pensador gracias a ti , mi formación autodidacta en la Filosofía no me había llevado a el. .😁
    Podemos considerarte dentro de la corriente pragmática o pragmático? Ya estás unido por tu obra a dicha corriente?.
    Gracias por todo Maestro😁

  29. Víctor Zenobi · 29/11/2022 Responder

    Me encantó la introducción. Desde 1973, incorpore a mis reuniones y después a mis cátedras de semiótica y de Lógica simbólica, la semiótica, pese a ser profesor de Lengua yLiteratura. Ya porque dando lingüística y el Curso de Lingüística General de De Saussure parecía padecer de un concepto dual ( significante/ significado) Sin embargo, más allá de la precariedad de ser notas de clase por alumnos, entendía que estaba la significación. Lo que daba una terceridad. Lo mismo para el concepto de arbitrariedad, que segun entiendo no refiere solamente a la diferencia de lenguas, sino al modo en que una palabra se forma agrupando letras de tal modo y no de otro…Esto me llevó a Peirce y quedé atravesado por su semiótica y su pragmatismo.Hoy soy un ex profesor, jubilado, anarquista que recibo en mi casa a un grupo de profesionales siguiendo la lectura de Platón. Nunca acordé totalmente con la lectura que se hizo de los diálogos y siempre planteé, que tanto para Platón como para Peirce, más allá de las diferencias, los signos de la lengua son en ausencia (paradigma) y no son solamente interiores . Nacemos en el lenguaje,sistema de signos. Esto tan…misterioso por así decir, que ha atravesado los sentidos de la cultura occidental. Le escribo esto, porque me sorprendió su vinculación a la filosofía de Peirce… y la excelencia de su explicación. Por lo menos aquí no es muy común. Hacia el 2008 o 2009, mi hijo daba un curso de matematicas en Harvard y viajé hasta allí sólo para filmarme en la casa de Peirce. Encontrar una “afinidad electiva” como diría Goethe me ha impulsado a escribirle y lamentablemente ser demasiado palabrero.

    • Darin · 30/11/2022 Responder

      Gracias por su comentario Víctor. Yo que tantos años estudié en Boston y ¡nunca fui a conocer la casa de Peirce! En fin, me da mucho gusto que le hayan gustado estos vídeos. Un abrazo

Dejar comentario